– El Castillo –
Declarado Monumento Nacional de Interés Histórico-Artístico en el año 1931 y Bien de Interés Cultural (BIC) en el 1949.
UBICACIÓN
Teba, población en la que se ubica el Castillo de la Estrella, es un municipio del noroeste de la provincia de Málaga. Ocupa una posición estratégica en la vía natural y tradicional que ha unido históricamente los territorios de Antequera y Ronda. Se localiza en el punto de separación entre dos comarcas naturales e históricas, la Depresión de Antequera y la Serranía de Ronda.
Tanto la población como la fortificación ocupan un altozano entre las sierras de la Camorra, Camorrillo, San Cristóbal y el Castillo, permitiendo un control visual de gran parte de la comarca del Guadalteba.
El Castillo de la Estrella se encuentra en una posición estratégica desde donde se divisa gran parte de la comarca del Guadalteba.
Desde la etapa de disolución del poder almohade en la Península, en la primera mitad del siglo XIII, hasta finales del siglo XV, este amplio territorio experimenta un profundo proceso de fortificación que conllevó la construcción de muchos recintos defensivos y el reforzamiento y ampliación de otras muchas fortificaciones ya existentes.
Estas fortificaciones son el testigo material de un período en el que el fenómeno fronterizo dominó las vidas de los habitantes de esta región, especialmente tras la constitución del último estado musulmán de la Península, el reino nazarí de Granada. Uno de estos castillos es el denominado castillo de la Estrella, en la localidad malagueña de Teba.
Su situación fronteriza tuvo como consecuencia una prolongada actividad de ampliación, refuerzo y reconstrucción ejecutadas en época nazarí y luego castellanas tras su conquista en 1330, bajo Alfonso XI.
Tras la época condal la fortaleza quedará abandonada, sirviendo de cantera para la localidad que se asienta a sus pies. Sólo durante la «Guerra de la Independencia» volvió a servir de espacio defensivo.
El castillo consta de dos recintos: la villa y el alcázar.
La Puerta Norte, que conectaba con la villa, presenta cierta monumentalidad, pues se conservan los vestigios de varias puertas a lo largo de un recorrido de al menos 45 m. De la Puerta de Ronda sólo se conservan sus cimentaciones.
En el extremo este del alcázar se encuentra la torre principal del palacio-fortaleza donde estuvo la residencia señorial. Tiene tres plantas, accediéndose al aljibe inferior y a cada una de ellas a través de una escalera.




















Tras ello se han desarrollado diversas actuaciones: una prospección arqueológica y geofísica con georradar (2017-2018), análisis de estructuras emergentes (Rios Jiménez 2019) previas a la consolidación de algunos tramos de muralla (2019-2020), así como alguna intervención arqueológica preventiva (2019) (Melero García 2020).